domingo, 5 de octubre de 2014

Eros




Oscura se anuncia la noche.
Generosa es la vida para quien
la transita con pasión y sin apego.
En medio del Caos descubres
que es Eros quien todo lo construye.
Cuando él duerme
deja paso a la nada
y el cosmos pierde cohesión
y se destruye.

Ante la muerte uno se vuelve metafísico.
Y Parménides, tal vez quisiera ser Heráclito

Quiero revelarte el gran secreto
que racionalidad alguna ha desvelado.
La razón no logrará
atrapar nunca el gran misterio,
de la misma forma que el viento
es inasible por la mano...
al igual que la antorcha
no hace sombra al lucero.

Sólo el que ama vive. es.
Sólo en el amor, ese que se escribe en mayúsculas,
se es inmortal y eterno,
inamovible, uno y todo al mismo tiempo,
completo.
La muerte se doblega ante su poder,
pues sin amar, no se es, aun viviendo.
Eros, solo Eros es dueño de los mundos.

Ama, y se su heraldo.

(Víctor Vilar)

lunes, 10 de febrero de 2014

Cada cual con su quimera

Nabucodonosor de W. Blake

"Bajo un amplio cielo gris, en una vasta llanura polvorienta, sin sendas, ni césped, sin un cardo, sin una ortiga, tropecé con muchos hombres que caminaban encorvados. Llevaba cada cual, a cuestas, una enorme quimera, tan pesada como un saco de harina o de carbón, o la mochila de un soldado de infantería romana. Pero el monstruoso animal no era un peso inerte; envolvía y oprimía, por el contrario, al hombre, con sus músculos elásticos y poderosos; prendíase con sus dos vastas garras al pecho de su montura, y su cabeza fabulosa dominaba la frente del hombre, como uno de aquellos cascos horribles con que los guerreros antiguos pretendían aumentar el terror de sus enemigos. Interrogué a uno de aquellos hombres preguntándole adónde iban de aquel modo. Me contestó que ni él ni los demás lo sabían; pero que, sin duda, iban a alguna parte, ya que les impulsaba una necesidad invencible de andar. Observación curiosa: ninguno de aquellos viajeros parecía irritado contra el furioso animal, colgado de su cuello y pegado a su espalda; hubiérase dicho que lo consideraban como parte de sí mismos. Tantos rostros fatigados y serios, ninguna desesperación mostraban; bajo la capa esplenética del cielo, hundidos los pies en el polvo de un suelo tan desolado como el cielo mismo, caminaban con la faz resignada de los condenados a esperar siempre. Y el cortejo pasó junto a mí, y se hundió en la atmósfera del horizonte, por el lugar donde la superficie redondeada del planeta se esquiva a la curiosidad del mirar humano. Me obstiné unos instantes en querer penetrar el misterio; mas pronto la irresistible indiferencia se dejó caer sobre mí, y me quedé más profundamente agobiado que los otros con sus abrumadoras quimeras." 

Charles Baudelaire

¿cual es tú quimera?

domingo, 10 de noviembre de 2013

Descubrir la propia filosofía de vida

Algunos pueden pensar que la filosofía y todo aquello que le rodea (argumentos, ideas, reflexión, etc..) no concuerda bien con el disfrute de la vida. Como si fueran elementos  antagónicos: “una cosa es el pensar y otra, muy distinta, el vivir” -dicen algunos- “Pertenecen a esferas diferentes”- piensan otros. Cuando escuché por primera vez, unidas en una misma frase, la palabra filosofía y vida, me sucedió lo mismo. Yo pensaba, como otros muchos jóvenes, que la filosofía era algo exclusivo de la razón y que poco tenía que ver con la experiencia vital; creía que era cosa de antiguos, algo trasnochado u obsoleto; pensaba que era compleja, enmarañada en áridos escritos y difíciles textos… En definitiva un soberano aburrimiento. Es posible que la causa de este pre-juicio fuera un profesor hastiado de su trabajo o simplemente un mal pedagogo, en cualquier caso, un comunicador aburrido. Fuera del aula, las personas mayores tampoco hacían elogios de ella. Los consejos que los adultos regalaban a los de mi generación se dividían entre el típico: “ten un buen trabajo y gana mucho dinero” y el más típico “cásate y busca la estabilidad”. Nadie te animaba a ser filósofo, ya que servía para poco y, como todo el mundo sabe, con la filosofía tampoco te haces rico. Así que no era un buen futuro el que se auguraba para un estudiante de filosofía. Por eso, en aquel entonces, dirigí mis pasos hacia otra meta profesional que me permitiera sacarme las castañas del fuego. Sin embargo siempre quedó en mí una inquietud existencial y un anhelo de saber. Esa particular búsqueda me llevó, al principio por mi cuenta y luego en el mundo académico, por los textos de los místicos orientales, la sabiduría sapiencial egipcia y los filósofos europeos y en ellos hablaban, entre otras cosas, de la vida y el cómo vivirla. Empecé a percibir que ser filósofo era mucho más que estar atado a un soliloquio mental y una vida entre libros y razonamientos. Es más, aprendí que todos tenemos una filosofía de vida; que nos comportamos en base a una ética; que nuestras emociones y deseos se orientan hacia unos valores que tienen su origen, muchas veces, en creencias metafísicas; que nos vemos a diario envueltos en disyuntivas lógicas, enredados en falacias; que nos engañamos a nosotros mismos con sofismas; que interpretamos el mundo a través del lenguaje, de argumentos y símbolos. Descubrí entonces que la filosofía no se puede separar de la vida.
 En ese camino de asombro y descubrimiento se llega a una gran verdad, y es que TODOS tenemos UNA FILOSOFIA DE VIDA. El gran problema es que nadie nos enseñó a reconocerla, a comprenderla y mucho menos a rectificarla cuando es ella misma la que pone límites a nuestro desarrollo.  Construimos nuestro vivir diario en función de esa particular “filosofía de vida”. Este programa vital pertenece a una dimensión operativa de nuestra existencia, que muchas veces difiere de la dimensión intelectual, lo que pensamos de las cosas y lo que creemos conscientemente de nosotros mismos. Por debajo, en nuestros cimientos, la filosofía operativa influye en el día a día. Ésta es la que hay que descubrir, analizar y pulir y donde se opera la verdadera transformación.
 Desde mi experiencia como filósofo y como asesor filosófico existen dos modos complementarios de realizar este transformador descubrimiento:
El primero es a través del aprendizaje de la filosofía sapiencial de los grandes filósofos y sistemas de pensamiento. No es imprescindible conocer todos los filósofos. Algunos de ellos, en los que prima lo académico y la erudición, y se disocia la vida del pensamiento, los discursos nacen vacíos y estériles, y crecen tan solo, alimentados por la vanidad del intelectualismo. Por el contrario cuando el filósofo y sabio, cual arquero diestro, dirige su mente hacia el blanco de la existencia y compromete su vida con su pensamiento en un canto de integridad, avalándolo con su dedicación, entonces entrega al mundo la perla de una sabiduría experiencial. El estudio  de esas joyas permite construir un modo de vida acorde a principios asentados en el arte de vivir.
El segundo modo es a través del asesoramiento filosófico. El filósofo asesor puede acompañar en ese proceso transformador que, cual viaje iniciático, se emprende en la búsqueda de uno mismo., El filósofo asesor, como guía y observador objetivo, ayuda al consultante a conocer aquellos obstáculos que la filosofía operativa levanta entre uno mismo y el pleno desarrollo de sus capacidades.
Ambos enfoques son complementarios. Anímate a descubrir tu filosofía de vida.
Víctor Vilar.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Descubrir la propia melodía


Las personas del mundo somos una oda a la diversidad, un canto que celebra la vida y la multiplicidad. Distintos colores de piel, diferentes formas de pensar y de sentir, poliédricas visiones de la realidad que no hacen sino descubrir la inmensidad de opciones que existen a nuestro alrededor, sin conseguir agotarlas. Padres e hijos, profesores y estudiantes, reyes y mendigos, gobernantes y gobernados, artistas y musas, científicos, ecologistas, budistas, cristianos, musulmanes, agnósticos y ateos, implicados e inconscientes, frikis de todas las variantes…. De mac o de pc y a los que les importa un bledo los ordenadores, los que sienten predilección por la música jazz, o de Vivaldi, y así un largo etc... Todos miramos desde diferentes perspectivas la realidad de la existencia. Las distintas filosofías, místicas y religiones, son vías o formas a través de las cuales se expresa el espíritu humano, entendido éste en un  sentido Hegeliano. También, por supuesto,  la ciencia y todas sus especialidades, el arte y las relaciones humanas de convivencia que llamamos política. Estas dimensiones culturales constituyen la encarnación del espíritu de la humanidad. Éste nace al mundo a través nuestro. La Historia, entonces, es su desvelamiento, como si al vivir fuéramos levantando un velo que lo oculta. Grandes cosas ha hecho el hombre y también grandes serán las que haga. El futuro está en nuestras manos. El porvenir, abierto a lo posible, se encuentra por escribir… y la mano que empuja la pluma es responsable del verso que deja como legado. Si algo nos ha enseñado la historia, es que podemos sorprendernos a nosotros mismos para bien y también, por desgracia, para mal.


Desde esta perspectiva filosófica, dejando al margen cualquier creencia religiosa sobre el espíritu, nuestra vida nos ofrece la oportunidad para descubrir nuestra propia melodía, la nota genuina de nuestro ser. Aquella que es sólo nuestra, pues no hay otro ser que mire desde nuestros ojos, que ame desde nuestro corazón, que sufra nuestras lágrimas y disfrute nuestro esfuerzo. La humanidad que se expresa en nosotros es única e irrepetible. Por este motivo estamos unidos a todos en una hermandad de puntos de vista. La conciencia de la humanidad se gesta en la clara luz de la conciencia individual.  Cada uno de nosotros tenemos la misión de desarrollarla. Toda vida es valiosa y  tiene un sentido que trasciende lo cotidiano. Tenemos el derecho de SER y esto entraña el compromiso de SER. Derecho y deber son el anverso y el reverso de la misma moneda. Por eso “vivir a medias” o “vivir las vidas de otros” no es aprovechar al máximo este don de la vida. “Carpe diem”,” vivir el aquí y el ahora”, “hacer del ahora un instante eterno”, son los sinónimos de esta alta misión. Este privilegio exige de nosotros pureza y valor, exige autenticidad. Ser es ser auténtico. Sólo aquel que es valiente y se atreve a pensar por sí mismo, fiel a su impulso creador, abre las puertas a la vida, vence los límites y miedos y deja que el gigante interior hable, cree, se dé a conocer. Le llamo gigante porque ese impulso poco conoce de pequeñeces. Una mujer o un hombre así, saben que pueden errar y tienen el valor del que lo intenta, el valor del que acepta que puede equivocarse, el valor de tener la humildad para reconocer su fallo y aprender de él, y aunque no alcance el premio de ver conquistados sus anhelos y sueños, nadie podrá decir que no agotó su aliento en intentar encontrar su melodía. Son hombres y mujeres que no se pliegan a las exigencias de los creadores de opinión, a los amos de las modas.  Están más allá de la moda y libres de las tendencias, son dueños de sus opiniones pues éstas son reflexionadas y elegidas. Han alcanzado esa mayoría de edad de la que hablaba Kant, pensar por sí mismos y no ser pensados. Este artículo pretende ser una invitación a ser. Existir (ex - sistere) significa  emerger, aparecer, tomar posición hacia afuera. Algunos viven toda su vida bajo un caparazón de miedos, sueños frustrados y anhelos encadenados, cuando, en realidad, el poder que llevamos en nuestro interior es capaz de conquistar las cimas más altas. Más allá de la indignación hay que crear alternativas, más allá de la supervivencia hay que vivir, más allá del paso del tiempo hay que darle sentido a cada segundo, más allá de un trabajo hay que encontrar la vocación, más allá de las relaciones hay que amar…. 

Descubre tu propia melodía. No prives al mundo de tu clara conciencia, de tu genuina nota, del espíritu que espera paciente su oportunidad.

Víctor Vilar.

jueves, 6 de junio de 2013

En defensa de la Filosofía: pienso, luego estorbo.



Como anunciaba Nietzsche, el mundo de la posmodernidad se zambulle de lleno en el nihilismo, en la nada. Sin parámetros que nos oriente, rumbo, ni dirección, nos movemos sin saber hacia dónde. Cuando miramos dentro de nosotros mismos nos encontramos perdidos en un laberinto de espejos: instintos, miedos, dudas, deseos, emociones, pensamientos, dolores y alegrías. Y ¿no sabemos quienes somos? ¿Cuál es la voz de nuestro interior que nos representa realmente? Cuando miramos hacia fuera el espectáculo es más desolador. Parece que todo está trastocado. Asociamos la idea de política con la de corrupción, en vez de servicio público; el trabajo, si es que lo tenemos, es una forma de llevar el sueldo a casa, en vez de una vocación; hemos convertido la naturaleza en un almacén de materias primas más que un ecosistema del que somos una parte más, importante, pero no exclusiva;  todo se ha transformado en negocio y el hombre en consumidor.

¿Qué nos depara el futuro? No podemos predecirlo. No sabemos si el tiempo que viene será mejor o peor que el que abandonamos. Sospechamos que será mejor. El siglo XXI nace entre dolores de parto, pero impulsado con vientos de cambio y cantos de esperanza. Un espíritu que nos sugiere que las cosas no se solucionarán solas; que tenemos que apostar por un cambio a través de la educación, un paso principal e ineludible para encontrar soluciones.  

 
Sin embargo, por paradójico que parezca, es la educación pública la que, en mayor medida, se ve afectada por los recortes presupuestarios.  La educación superior, con el plan Bolonia, se ha “privatizado”, y ha proporcionado una oferta de postgrados sin precedentes, pero inaccesible a muchas economías familiares. Los profesores se encuentran con aulas masificadas, y con muy pocos medios para educar realmente a los niños. Por otro lado, los padres exigen de la escuela, que hagan lo que ellos hacen insuficientemente en sus casas. Pero es que a ellos tampoco les enseñaron a ser padres.

Si este panorama en la educación es, ya de por sí, desalentador, ahora ronda la amenaza de quitar de los planes de estudios de secundaria la filosofía. Los jóvenes ya no tendrán ética, ni historia de la filosofía. Quedarán como asignaturas optativas entre una pléyade de otras más prácticas. Parecería, después del panorama descrito anteriormente, que esto de la filosofía es lo de menos. Pero no es así. Responde a un plan “casi conspirativo” para hacernos más tontos y manipulables. “Pienso luego estorbo” diría hoy Descartes. Posiblemente la intención de los políticos sea buena. Consideran que hay que priorizar las asignaturas que puedan preparar a los jóvenes para las carreras técnicas y el mercado laboral. !!Al fin y al cabo, para qué sirve un filósofo!!! , Sin embargo el resultado será terrible. En la Edad Media, la filosofía y el librepensamiento fueron perseguidos, incluso castigados con la hoguera. Hoy a la Filosofía se la condena al ostracismo, se la destierra del aula, se la amordaza. Y ¿qué sucederá cuando esos jóvenes formados en técnicas, pero con una deficiente formación en pensamiento crítico, con desconocimiento de los principales sistemas filosóficos de la humanidad y con nula capacidad de reflexión ética, lleguen a dirigir los partidos políticos, las empresas, los laboratorios de investigación, etc.? Nos aguarda un futuro de hombres máquina, hombres capaces de producir y de consumir pero incapaces de pensar por sí mismos.  ¿Es este el futuro que queremos? Basta con estudiar un poco de historia para descubrir que las mejores obras de la humanidad y los mayores avances del espíritu humano estuvieron alentadas por la reflexión filosófica y el humanismo. Grecia del s. V a. de C., el Renacimiento europeo, el nacimiento del estado de derecho y el reconocimiento de los Derechos Humanos, como ejemplo, estuvieron alumbrados por pensadores y filósofos. La historia también nos recuerda a qué tiempo de oscuridad cultural y fanatismo llegamos cuando la filosofía es desterrada y perseguida.

Es hora de defender la Filosofía. Ella, nació libre. Es el más alto monumento a esa libertad que no puede ser vulnerada por cadenas ni hierros, la libertad de pensar por uno mismo, la de amar la verdad y buscarla sinceramente. El pragmatismo y el utilitarismo la están reteniendo contra su voluntad, contra la voluntad del hombre, contra la voluntad de todos nosotros.

Víctor Vilar Gisbert.  Publicado en la revista Plural. Abril 2013.

jueves, 14 de marzo de 2013

¿Hay atajos en el camino de la espiritualidad?

Tal y como narra un cuento zen, un discípulo preguntó al maestro cuánto tiempo tardaría en alcanzar la iluminación, a lo que el maestro respondió que diez años. El joven, que tenía prisa por concluir su aprendizaje y regresar a su hogar, le pidió cuánto tiempo le costaría si se aplicaba con más esfuerzo del normal. El maestro le respondió que de esa forma su aprendizaje se prolongaría quince años. El joven no daba crédito a la respuesta, “¿antes diez, ahora quince años? ¿Se está burlando de mí? Hábleme en serio, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación si me entrego en cuerpo y alma?” El maestro, serenamente, le respondió que de ese modo tardaría veinte años.  La enseñanza de este cuento es obvia, cualquiera que desea resultados rápidos tardará más en su propósito, puesto que el acento lo pone en la rapidez del aprendizaje y no en el aprendizaje en sí mismo.

A la pregunta de si son posibles los atajos en el camino de la espiritualidad tenemos que responder: NO. El que busca atajos, entendiendo este término como treta o reducción del trayecto se verá retrasado por una pesada carga: su propia ansiedad y deseo. Por lo general, cualquier cosa verdaderamente válida es fruto de un continuado ejercicio. Aprender a tocar un instrumento musical, sacar unos estudios, lograr el éxito en una empresa, no son cosas que se consigan rápidamente. La constancia tiene más valor que el ímpetu de un día. Si atendemos a valores el plazo de tiempo se alarga: la integridad se acrisola durante toda la vida,  al igual que si uno ama, tiene que alimentar a diario el sentimiento si lo que pretende es que perdure en a través del tiempo,  porque de lo contrario se deja de vivir el amor.
 Si, desde otro punto de vista, entendemos “atajo” como regla o varita mágica podríamos responder que sí que hay un elemento que facilita el camino de la espiritualidad: Amar. Pero todos estarán conmigo en que “Amar” es de las cosas más difíciles y que lleva toda una vida aprender a hacerlo, y ni siquiera es suficiente. Por lo tanto, volvemos a la primera respuesta. NO hay atajos.

Yo me atrevería a decir que la existencia es un largo proceso de aprendizaje que no concluye. La vida es un peregrinaje, un proceso de trasmutación, de perfeccionamiento. Por lo tanto la espiritualidad no es algo que pueda ser adquirido un día y prescindir de ella al siguiente. La sentencia “yo fui espiritual de joven…. pero ahora paso de eso” equivale a decir que creíste vivir la espiritualidad, pero en realidad fue simplemente una ilusión. Tampoco es el resultado de un aprendizaje puntual. La espiritualidad no sólo es practicar meditación, o sólo hacer yoga, o sólo…(tantos ejemplos como quiera poner cada uno). La espiritualidad es un proceso vital y por su misma calidad no puede ser parcial, sino holístico. No se puede llevar doble vida. Una ser espiritual y otra dejarse llevar por la materialidad más grosera. Tampoco ser espiritual solamente una hora a la semana, o veinte minutos diarios. La espiritualidad se incorpora como un estilo de vida del cual ya no se prescinde. Es una disposición psíquica y moral abierta al desarrollo del espíritu, y a la práctica de aquellos valores que permiten liberarse de los condicionamientos materiales. Para hacer honor a la verdad en realidad el camino de la espiritualidad no es una opción, de la misma forma que tampoco podemos renegar de la corporalidad. Todos somos seres espirituales y corporales. Nuestra vida es espiritual y material al mismo tiempo. La pregunta es si somos conscientes de ello o no. Lo que nos debe preocupar es si vivimos ciegos a ese elemento espiritual que nos constituye o por el contrario hemos despertado la conciencia a esa realidad que traspasa cada átomo de nuestro cuerpo, que se expresa en cada emoción, que queda aprisionada o liberada en cada pensamiento. La espiritualidad se manifiesta como vida interior, madurez psicológica, o realización del proyecto existencial en el que espíritu y materia no se excluyen.

Vivir el camino de la espiritualidad es tener una vida completa, donde la mente, el corazón y las manos puedan transitar en convivencia con los demás y con la naturaleza, agradeciendo cada instante y cada experiencia por su caudal único e irrepetible de “VIDA”. Un verdadero ejercicio de conciencia, corazón y acción. El que transita este camino descubre que cualquier labor que se realice puede estar en consonancia con el fluir del río de la vida. Los antiguos órficos tenían una palabra para describir este estado en el que el espíritu se manifiesta: “Entheos”, endiosamiento,  “Dios en el hombre” o entusiasmo. En un término mucho más actual podríamos llamarle “empoderamiento”, sentir el poder interior. Y para sentirlo de verdad no hay atajos.

Editado en la Revista Plural. Edición de diciembre de 2012.

viernes, 7 de diciembre de 2012

La voz que me exhorta

















Abierto como estoy
a la luz de la mañana
y al horizonte inalcanzable
nuevos bríos me empujan
y exhortan a que abra los ojos.
“De entre todo aquello que
...se muestra ante tu alma”, dicen,
“marca el rumbo
hacia la cima más alta.
Rechaza la gruta profunda
y el bosque frondoso,
las plácidas lomas cubiertas de flores
y la orilla tranquila del lago;
desoye el zumbido halagador
y el bramido de la fiera salvaje;
no te ciegue el laurel o la rosa,
no te pare la espina o la zarza.
Elige bien y comienza el camino.
No importa cuán lejos se encuentre,
Pero sí importa que la cima sea alta.”
Esas voces,
hijas de una fuerza incontenible,
parecen conocerme bien.
Siento predilección por las alturas.
Mas, sabias, cortejo de musas,
me hablan de vez en cuando
para que no me olvide.



domingo, 4 de marzo de 2012

Derecho de Soñar


Derecho de Soñar.
Cuando abrimos los ojos y observamos el mundo, la cruda realidad nos azota por doquier. Paro, guerras, injusticia, corrupción, la dignidad de muchos mancillada hasta los huesos, mujeres, hombres y niños tratados como animales, como productos o datos de estadísticas. Mientras la gran mayoría lucha por sobrevivir, otros inconscientes giran la cara preocupados por lo suyo y otros menos… ni se imaginan que haya humanos que no tienen lo que ellos despilfarran en un segundo. En sus gargantas resuena la famosa frase de María Antonieta se repite, “¿para que quieren pan que coman croissants?”
Tal vez haga falta una nueva revolución...
Se invocan los derechos inalienables del ser humano.... pero ningún gobierno los puede garantizar. Vida, libertad, honor, dignidad… y otros derechos como el de una vivienda digna, a la salud, a la educación… se ensalzan en los discursos y dejan de tener el mismo sentido cuando aparecen las comparaciones. Sigue existiendo la injusticia y las diferencias de clases. Las clases ya no son hereditarias (o sí) pero siguen siendo estanco y siguen siendo límites. Se invoca a la igualdad... a la libertad.... y sin embargo esos términos no están claros…. para muchos resultan utopías inalcanzables.
Los recursos son limitados cada vez más; la densidad demográfica aumenta; y la sensación de sálvese quien pueda parece dar la razón a Hobbes. El hombre es un lobo para el hombre. Pocos quieren ver sus privilegios menguar, y la inmensa mayoría no quieren perder su estatus y nivel de vida, sea el que sea, a costa de quien sea... Incluso si tienen que vender su alma al diablo....
No obstante, tal y como dice la sabiduría popular, en lo mas crudo de la noche se gesta el alba.
Hay un derecho de entre todos que escapa de esta cruda realidad… Pertenece a otro plano de existencia, el derecho a Soñar. Su apariencia efímera, es sólo eso, apariencia, pues a pesar de su intangible cuerpo, los sueños son capaces de iluminar lo que comúnmente llamamos real, dotándolo de sentido, de meta. Anticipando el futuro mejor, anticipando a la aurora en plena noche. Por un sueño de libertad se revela el oprimido, el enamorado sigue soñando, el político busca salida a aquello que no parece tenerla, el investigador consume su tiempo por un sueño de descubrimiento...
Un sueño es esperanza, lealtad al alba que aun no ha llegado. Mejor dicho es su preludio. Pues antes de que las cosas acontezcan muchos tienen que haberlas soñado.
¿Por qué conformarse con la realidad? ¿Por qué sentir las cadenas de hierro tatuadas en la piel como algo de lo que no podemos librarnos? Realidad.... Este nombre para la mayoría no es más que el disfraz de un sistema inhumano que exige victimas inmoladas en el altar de un neoliberalismo inconsciente, del terrorismo, del consumo, de la esclavitud oculta en deudas y ambiciones efímeras, de un mundo de fanatismo religioso o descreimiento escéptico. Soñar es lo único que verdaderamente nadie nos puede arrebatar. Soñar en un futuro que será mejor, en un mundo donde la naturaleza no este a merced de intereses económicos, y los países y sus recursos no sean moneda de cambio en maquinarias inhumanas. Juntos debemos lograr que todos tengan derecho a soñar y derecho a actuar para realizar los sueños. La felicidad del hombre radica en ver que sus sueños pueden verse logrados algún día. Ahora tenemos que aprender a soñar.

domingo, 22 de enero de 2012

Dichoso aquel. Poema.



Aquí os dejo un poema mío, interpretado maravillosamente por Herminia Gisbert y con una preciosa música compuesta por Catalina Simonet.
¿Se puede pedir algo más? Muchas gracias a las dos, desde mi corazón de poeta, eternamente enamorado.

El vals de los monstruos...

Todos tenemos algo de Monstruos!!!! pero en el sentido circense de la palabra... Somos especiales.. únicos y un tanto frikis de lo nuestro... Dignos de ser contemplados con asombro por el resto del mundo. Muchachas de mirada más profunda que un océano, guerreros valientes en cuerpos pequeños, amigos de esos que hay pocos, adultos que sienten que son niños, maestros que no necesitan palabras para enseñar, gente que es capaz de percibir los detalles magníficos de la vida en medio de un lodazal, y otros, son ellos mismos el prodigio silencioso de una vida...

Aquí tenéis el Vals de los Monstruos!!!! Sigamos danzando en el ritmo inquietante, misterioso y genial del Universo!!!

¿Qué nos trae el siguiente paso?.... Ni idea... pero seguir danzado por el laberinto de la vida!!!! tal vez en uno de esos giros de vals... lleguemos a nuestro propio centro.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

Por mucho que nos empeñemos los hombres en levantar barreras infranqueables entre unos y otros... guaridas donde cobijarnos del dolor... odios y miedos irracionales.... o muy racionalizados..... La tierra no sabe de fronteras... el mar baña por igual todas las costas... el viento sabe el único idioma.... el del aliento de vida que a todos nos impulsa. Todos somos hijos de una misma tierra y un cielo.. hijos del Sol y las estrellas... hijos de una Vida que a manos llenas se desparrama por el mundo... Feliz Navidad... Feliz Sol Invicto.



Esta película merece la pena... Está basada en hechos reales... si todavía no la habéis visto, no dejéis pasar estas navidades sin verla.

martes, 6 de diciembre de 2011

Lo que se puede aprender en un coro



Hoy quiero compartir con todos una de las vivencias más hermosas que he podido tener a lo largo de mi vida: cantar. Pero no cantar en la ducha, o cantar Pop... (que por supuesto también lo he hecho) Me refiero a cantar en un coro.
Cuando tenía 8 o 9 años, mientras la voz todavía era de angelito, participé en el coro del colegio. Con él hicimos giras por distintas localidades españolas, incluso participamos en una Zarzuela: "La tabernera del puerto"...salíamos con velas... por los pasillos del teatro cantando un "ave maría" para que nuestros padres, los pescadores, arribasen bien a puerto.

Cantar en un coro, enseña a que el éxito es fruto de la perfección de cada uno y del conjunto y que si uno desafina hace desafinar a todo el coro...
Cantar en un coro enseña que por encima del lucimiento personal es el conjunto, la armonía la que al final tiene que salir vencedora...
Que si no le pones ganas.. suena peor. En un coro aprendes a hacer que tu voz empaste perfectamente con las otras; que tu timbre particular, no prevalezca sobre ninguno...
En un coro llegas a poder escuchar todas la voces... y la tuya...
Hay diferencias entre tenores, bajos, sopranos y contraltos.. y gracias a esas diferencias suena la armonía entre ellas.

La individualidad se convierte en el mayor refuerzo del conjunto... No es que se anule... pues depende de cada uno alcanzar la nota perfecta con la voz que tienes. Por lo tanto, lo que hace que el conjunto sea armonioso es obra de tu individualidad más consciente puesta a disposición del todo, ni siquiera de la mayoria... del Todo.

Seguir al director es lo más importante... El marca la pauta, el "tempo".. hace que unas voces se canten más flojo mientras otras hacen su entrada triunfal.... y luego, vuelven a armonizarse en volumen...

Y lo más curioso es que cuando sale bien!!! todos sienten la alegría... todos se sienten parte del éxito, todos son conscientes de que es la unión de todos la que lo ha alcanzado.

Todo lo contrario a lo que sucede en una reunión de propietarios, en el congreso de los diputados o en cualquier otro foro... Seguro que ustedes me dicen que tomar según que tipo de decisiones que afectan a nuestro bolsillo, o a la bolsa, al mercado laboral, o al color que pintaremos la fachada... es por supuesto mucho más complicado que un Aria de Verdi... como el "va pensiero"

Más complicado, porque no hay partitura, porque nadie asume su voz... sus cualidades y capacidades... todos queremos ser directores, cuando la inmensa mayoría ni afinan...
Cuando las propiedades, los trabajos, el dinero en grandes cantidades, o en pequeñas... se pone por en medio... nos olvidamos de que todos al final queremos ser felices... satisfechos por una vida bien vivida... todos queremos que suene bien la melodía...

Hoy que hay muchas voces que se alzan indignadas, otras que arrementen contra los actos del último gobierno y otras que han hipotecado el incierto futuro a aseveraciones difíciles de cumplir.... tenemos que volver a reflexionar sobre el fin último de una nación, el fin último del propio ser humano.
Todos conocemos la difícil situación en la que nos encontramos: crisis internacional, dominio de los mercados que imposibilitan cualquier política de tintes sociales, una gran cantidad de grilletes y cadenas camufladas en compromisos locales o internacionales... pero a pesar de eso.... cada día sale el sol...cada día enfrentamos problemas, nos enamoramos... o nos desenamoramos... sufrimos, enfermamos... nacemos y morimos... cada día la vida se abre al paso... y en realidad nos importa un bledo quien dirija este barco siempre y cuando lo haga bien... siempre y cuando suene una melodía armónica de fondo... siempre y cuando podamos sentirnos satisfechos de nuestra individualidad... pero puesta al servicio del todo.
Creo que deberíamos entonar juntos un canto de esperanza y ponernos manos a la obra. Nuestra acción como una pequeña gota de lluvia puede devolver la fertilidad a la tierra sedienta, siempre y cuando hayan muchas gotas....

jueves, 24 de noviembre de 2011

Poema 20. Pablo Neruda... "puedo escribir los versos más tristes esta noche.."



Aquí os dejo el poema de Neruda... tal vez de los más conocidos...
en un montaje realizado por la Fundación Sophia. Yo he puesto la voz... dando nueva vida al sentimiento.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Poema XV. "Veinte poemas de Amor y una canción desesperada" de Pablo Neruda



Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

martes, 1 de noviembre de 2011

No puedes comprar la lluvia.... no puedes comprar el Sol



Una hermosa canción de Calle 13. "Latinoamérica"
Sin embargo creo yo que es un espíritu que bien podría representar a toda la humanidad, la de los hijos de la tierra, los peregrinos de la vida, los amantes del aliento que todo lo sostiene... ese aliento que no puede comprarse con dinero.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Nuevos Quijotes


Para aquellos que luchan contra molinos de viento.

Hay quienes tienen espíritu quijotesco. Jóvenes de alma, que con pequeñas fuerzas....se enfrentan a grandes aspas de molino. Parecen ingenuos y puros como copos de nieve que quisieran destronar a la montaña.
¡¡¡Bendita locura!!!
Arrebatados por un anhelo de imposibles se proyectan hacia desafíos que parecen sin sentido vistos desde los cegados ojos de ordinarios mortales, como si fueran de otro mundo... Da la impresión de que el hidalgo montara de nuevo en otra cabalgadura, como si los poseyera, lanzándose una vez mas contra los molinos de viento.

Digamos pues que hay, desperdigada por el mundo, una legión de poseídos....

Se lanzan a la carga sin medir al enemigo, sin preocuparse de rasguños ni otros contratiempos. Como si no tuvieran los problemas que todos tenemos, como si no les preocupara lo que de ellos piensen los civilizados, esos que alcanzan el estatus "estándar"; Ellos no son de esa parte de la humanidad que leen el diario y tienen una formada opinión de la marcha coherente del mundo...aunque en realidad sea una despreocupación total de como anda, mientras calientes duerman y su panza no gima con sonidos estomacales.
Las inquietudes de estos valientes chiflados no orbitan en las pelusas de sus ombligos. Se expanden a través de sus ojos hacia el horizonte. Y ven allí el futuro que esta por construir.

No me refiero al que alza la voz cuando pierde todo... Es normal gritar cuando te aprietan.... es normal indignarse... lo que no es normal es callar.... (Ya era hora de esta muestra de humanidad que se desparrama por el mundo.... El silencio bajo tortura es inhumano.... Y hemos resistido estoicamente por temor a que duplicasen el castigo. Antes soportabamos y callabamos.... ahora nos indignamos y gritamos... ... Pero tanto en el conformismo como en el inconformismo hay mucho rebaño, moda y curiosidad.) Yo hablo, no solo de los que gritan sino de los que hicieron, hacen y harán.... Los que transforman el mundo de hierro, sembrando pepitas de oro.

Hablo de los que siempre han defendido sus ideales... Los que no temen luchar contra los engranajes de la desesperanza, y la apatía. Portan sueños de justicia como lanza y estan protegidos por el escudo de la pureza. No hay malintención en sus acciones, aunque a veces puedan ser torpes o erradas. Pero han comprendido una gran verdad... que la transformación del mundo comienza por ellos mismos... exigen porque se exígen a sí mismos... dan ejemplo antes que pedirlo. Cualquier otra forma de proceder es mera crítica improductiva... intelectualismo o vanidad... ¡¡¡ cuantas veces se ha salvado al mundo tanto en bares como en congresos y conferencias internacionales!!! Es hora de los caballeros andantes... los que se lanzan contra molinos.

Los bachilleres, los proxenetas de la inocencia, los eruditos y los intelectuales, no pueden comprenderlos... han nacido bajo otro cielo, son de otro paradigma, siempre los tacharán de locos, o ingénuos... con la lapidaria sentencia de: "ya madurarás"..."ya se te irán los pájaros de la cabeza", pero siempre hay otros, un tanto locos, que los comprendemos perfectamente... tal vez seamos de la misma estirpe, un arbol genealógico que se remonta a muy antiguo y que tiene al Quijote, como uno de sus descendientes más famosos...un arbol por cuyas ramas corre una savia vital mucho más sutil que la sangre... tal vez de índole espiritual. No tiene frontera, ni etnia, ni cultura, ni condición social... por eso en cualquier época y en cualquier lugar hay algunos que se sienten como Quijotes... también por este motivo... siempre y en todas partes hay molinos a los que enfrentar... La opresión de tiranos, la corrupción de gobernantes, el dominio de los mercados sobre los hombres, la explotación de la tierra, el hambre, la pobreza, las drogas.... Hemos sembrado el mundo de molinos, en los que se tritura el alma del ser humano....

!!!Basta ya!!! gritan mientras se lanzan contra los molinos... claman mientras se quitan la venda.... gitan al mismo tiempo que giran sin piedad las aspas de los molinos...
!!!basta ya!!! es hora de que se nos seque la mollera y nos convirtamos en caballeros andantes... es hora de tratar de alcanzar una estrella, amar con el amor más puro, ser honrado, defender al indefenso, no temer al infortunio, amanecer cada día con la esperanza de hacer un mundo mejor y no escatimar los esfuerzos por lograrlo, ser feliz sin dañar a nadie, alcanzar la perfección y la conciencia en cada gesto, ser util a uno mismo y al universo, aprender cada día, dejar un reguero de buenas obras, eficaces, bien hechas y buenas a nuestro paso, no sentir límites insalvables, soñar con un sueño imposible... hacer un mundo un poco más justo, más bueno y más bello.

¿No es éste un hermoso ideal?

viernes, 9 de septiembre de 2011

Poema "despierta" de Víctor Vilar.



Hay ocasiones que la noche se nos presenta larga... oscura... y un sopor nos invade como si quisiera hacerse dueño y señor de nuestro ímpetu.....
Despierta alma mía!!! tan seguro como la noche, llega el nuevo día.

Poema del libro: "Dichoso tú que sábes de qué hablo"

Reminiscencias. Poema de Víctor Vilar



Cuantas veces no hemos compartido nuestras inquietudes con el fuego, la lluvia, el mar o las estrellas....
Un sentimiento sublime que nos sobrecoge... haciéndonos sentir pequeños y a la vez inmortales.

Poema del libro: Dichoso tú que sabes de qué hablo.

Poema "el Despertar"



Aquí os dejo un poema de mi último libro: "Dichoso tú que sabes de qué hablo".
Que lo disfrutéis.