miércoles, 5 de enero de 2011

Queridos Reyes Magos



Queridos Reyes Magos:

Hace tiempo que pasé la niñez, pero algo en mí sigue todavía creyendo en vosotros… es un algo muy niño… un rinconcito escondido de sueños e ilusiones que no deben abandonar nunca al hombre. Y a cada año que pasa, menos deseo y más me ilusiona cualquier cosa… y más siento la necesidad de convocaros.
No pido nada para mi… tan solo para el hombre… al que realmente le hace falta la magia que a vosotros os hace sabios.
Y si tengo que pedir para él…
para ese ser que vive y sufre a lo largo de las existencias… y al mismo tiempo se abre a la vida y se enamora a pesar del riesgo que significa entregar el corazón…
para aquellos que aun sonríen cuando el infortunio les niega la dicha…
para los que se conforman con poco porque perdieron la esperanza de tener algo más de lo que a otros les sobra….
para los que perdieron a alguien al que quisieron mucho… tanto como si fuese un trozo de sí mismos…
para aquellos que siendo buena gente tienen a un hijo en la droga, o a una hija prostituta, o ellos mismos, débiles e inconscientes, cayeron…
para los que pierden el trabajo y desesperanzados miran hacia el nuevo amanecer…,
para los que en la miseria, sin derechos, negada hasta la misma voz viven en cualquier parte del mundo…
Para todos ellos, traerles la fuerza para soportar con la entereza del Hombre lo que el egoísmo y la opresión de los otros les niega y lo que la vida pone a su vera, que en algún instante olviden el contar dolores… y se queden prendados de todo detalle que en redor suyo reverdezca el alma…

Si es para los que llevan a sus mascotas en jets privados y pagan a psicólogos carísimos porque no les hacen las carantoñas pertinentes…
para los que en una noche de juerga gastan lo que varias familias en un mes…
para los que se aprovechan del poder para medrar aprovechándose de los de abajo…
para los que están preocupados por la bolsa y las cotizaciones por si ganan o pierden, calderilla en sus bolsillos, un millón más o menos…
para los especuladores de almas, que juegan al monopoli del planeta deshumanizadamente…
para esos que hacen negocio en el infortunio de los demás, como narcotraficantes, señores de la guerra, terroristas, y otros que pierden el derecho de llamarse humanos, para ellos traerles un “quita vendas” y un poco de piedad, un gran cofre de voluntad de hacer por los demás… y gran fuerza para que el cambio que deseamos en el 2011 comience en sus corazones.

Creo que estamos en un mundo que podríamos cambiarlo entre todos.
Solo nos hace falta querer ….
Os pido para todos que queramos cambiar y que sepamos como hacerlo.

Un niño.

martes, 4 de enero de 2011

"Itaca" de Constantino Cavafis



"Cuando salgas en el viaje, hacia Ítaca
desea que el camino sea largo,
pleno de aventuras, pleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al irritado Poseidón no temas,
tales cosas en tu ruta nunca hallarás,
si elevado se mantiene tu pensamiento, si una selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo embarga.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
y al feroz Poseidón no encontrarás,
si dentro de tu alma no los llevas,
si tu alma no los yergue delante de ti.
Desea que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con cuánta dicha, con cuánta alegría
entres a puertos nunca vistos:
detente en mercados fenicios,
y adquiere las bellas mercancías,
ámbares y ébanos, marfiles y corales,
y perfumes voluptuosos de toda clase,
cuanto más abundantes puedas perfumes voluptuosos;
anda a muchas ciudades Egipcias
a aprender y aprender de los sabios.
Siempre en tu pensamiento ten a Ítaca.
Llegar hasta allí es tu destino.
Pero no apures tu viaje en absoluto.
Mejor que muchos años dure:
y viejo ya ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que riquezas te dé Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Otras cosas no tiene ya que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te ha engañado.
Sabio así como llegaste a ser, con experiencia tanta,
ya habrás comprendido las Ítacas qué es lo que significan."

Constantino Cavafis

¡Buen viaje para el 2011! Que la travesía sea propicia y los vientos dirijan la proa de nuestro navío hacia nuevos destinos y aventuras...

lunes, 6 de diciembre de 2010

Tierra de Hombres... De Saint-Exupéry

"Siempre tengo presentes las imágenes de mi primera noche de vuelo en Argentina, una noche oscura, en la que refulgían como estrellas las escasas luces dispersas por la llanura.
Cada una señalaba en aquel océano de tinieblas el milagro de una conciencia. En aquel hogar se leía, se reflexionaba, se susurraban confidencias. En aquel otro alguien, tal vez intentaba penetrar en los secretos del espacio, y se consumía haciendo cálculos sobre la nebulosa de Andrómeda. Más allá se estaban amando. De vez en cuando resplandecía en el campo hogueras que reclamaban su alimento. Brillaban incluso las más discretas: la del poeta, la del maestro, la del carpintero. Pero, entre estas estrellas vivas, cuántas ventanas cerradas, cuántas estrellas apagadas, cuántos hombres adormecidos. Tenemos que procurar unirnos. Tenemos que intentar comunicar con alguna de esas hogueras que, de vez en cuando arden en el campo."
Saint-Exupéry. Tierra de Hombres.

Creo que todos alguna vez nos hemos sentido perdidos. Apagados. Dormidos. La conciencia, luminosa lámpara, atrapada en laberintos y armaduras. Otras, por el contrario brilla radiante y pura. En ese momento somos los mejores compañeros de viaje. Una linterna en la oscura noche, una antorcha, una estrella en la llanura.
También pienso que hemos sentido la necesidad de comunicarnos y compartir con otros nuestras inquietudes más íntimas... nuestras cosas... y al mirar a nuestro alrededor muchas veces no encontramos esas conciencias afines que entiendan el aliento que palpita en nuestro pecho. Así que hay que rasgar el silencio con las voces... quizás alquien escuche el grito... quizás alguien vea el resplandor en lo oscuro del camino... en la espesura de ventanas cerradas... o de hombres dormidos.
Quizá con el ruido se despierten... y los rescoldos del alma se inflamen de nuevo encendiendo nuevas lámparas. Alcemos la voz amigos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Respuesta. José Hierro

RESPUESTA

Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras.
Sin palabras hablarte, lo mismo que se habla mi gente.
Que tú me entendieras a mí sin palabras
como entiendo yo al mar o a la brisa enredada en un álamo verde.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte,
Hace ya mucho tiempo aprendí hondas razones que tú no comprendes.
Revelarlas quisiera, poniendo en mis ojos el sol invisible,
la pasión con que dora la tierra sus frutos calientes.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte.
Siento arder una loca alegría en la luz que me envuelve.
Yo quisiera que tú la sintieras también inundándote el alma,
yo quisiera que a ti, en lo más hondo, también te quemase y te hiriese.
Criatura también de alegría quisiera que fueras,
criatura que llega por fin a vencer la tristeza y la muerte.

Si ahora yo te dijera que había que andar por ciudades perdidas
y llorar en sus calles oscuras sintiéndose débil,
y cantar bajo un árbol de estío tus sueños oscuros,
y sentirte hecho de aire y de nube y de hierba muy verde...

Si ahora yo te dijera
que es tu vida esa roca en que rompe la ola,
la flor misma que vibra y se llena de azul bajo el claro nordeste,
aquel hombre que va por el campo nocturno llevando una antorcha,
aquel niño que azota la mar con su mano inocente...

Si yo te dijera estas cosas, amigo,
¿qué fuego pondría en mi boca, qué hierro candente,
qué olores, colores, sabores, contactos, sonidos?
Y ¿cómo saber si me entiendes?
¿Cómo entrar en tu alma rompiendo sus hielos?
¿Cómo hacerte sentir para siempre vencida la muerte?
¿Cómo ahondar en tu invierno, llevar a tu noche la luna,
poner en tu oscura tristeza la lumbre celeste?

Sin palabras, amigo; tenía que ser sin palabras como tú me entendieses.

José Hierro. Alegría 1947

Dedicado a todos aquellos que no necesitan palabras para comprender la titánica fuerza que mora en el ser humano...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Homenaje a Catalina Valls

"Querida amiga que has partido hacia el poniente.
Llevas contigo la primavera.
Tu alma grande, generosa y reluciente,
aquí y allá, por toda la eternidad será verdadera.
¿Escuchas? Cantan los ángeles, ya llegas a casa.
los que nos quedamos en esta tierra,
te decimos con todo el corazón...por tu ejemplo, Gracias."


5-11-2010. In memoriam.

Querida Catalina, por fin te has librado de las ataduras, y como un barco has partido a navegar con las estrellas. Ójala allí, en el cielo, te dejen montar una escuela de vida. Tú eres una gran maestra. Reservame un sitio para cuando yo vaya a acompañarte. Recitaré para ti los poemas que tanto te gustaban...
Las almas que aprendan de ti, cuando vengan a la existencia serán siempre alegres, a pesar de los embates de la vida. Verán amaneceres, estrellas y flores en el corazón de los hombres... y un entusiasmo brotará en sus acciones. Sabrán poner el corazón en cada instante y se entregarán como tú al teatro de la vida con el mejor de los papeles, ser auténtico, ser bueno y saber compartir con la gente la alegría.
Te llevaré en mi corazón y estarás viva eternamente en mi recuerdo.
Con todo mi amor. Víctor.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Dichoso aquel. Poesía

DICHOSO AQUEL

Dichoso aquel que en silencio ama,
el que desgrana el misterioso veredicto
de la vida, resuelto a entregarse
entero, sin medida, por aquellos
que aun sin conocer, en su corazón guarda.

Dichoso, el que siente correr
por sus venas la divina melodía.
El que encontró en el profundo piélago
la añorada Itaca, el que no teme
a las sombras en la arena, y ante
una lágrima o una sonrisa se arrebata.

Dichoso el que en el espacio
de un segundo, es capaz de saborear
despacio todo un mundo de aromas
y colores, de risas y de llantos,
el que con ojos de niño
ve amaneceres en los ocasos
y extrae el jugo del mercurio
convirtiéndolo como alquimista en bálsamo.

Dichoso porque tiene el poder
de abrir los ojos y no cerrarlos.
de construir castillos
con sus propias manos
y puentes, y templos
y hasta luminosos faros.

Dichoso tú que sabes de qué hablo.

Víctor Vilar

Mi tesis de preescolar



Una gran lección que nos enseña el arte de la analogía. !Magnífico!